Pablo Ordóñez

Emprendedor Social 2004



Tema: Juventud / inclusión económica /  
Organización: AsEM - Asociación Emprender Mendoza

Lograr que los jóvenes en situación de riesgo social desarrollen iniciativas productivas sustentables y al mismo tiempo brindar educación y capacitación a los consumidores (comunidad y empresas)


 

Pablo pensó en buscar una solución genuina a la falta de oportunidades de empleo para los jóvenes en una zona suburbana de la ciudad de Mendoza donde creó los centros educativos CENS. Sin embargo, con los años se dio cuenta que no bastaba con brindar educación de alta calidad a los jóvenes de estos barrios: de todas maneras no lograban insertarse en el mundo del trabajo por los enormes prejuicios que generaba el lugar de donde provenían. Entonces, junto a su equipo de ASeM (Asociación Emprender Mendoza), creó la Escuela de Emprendedores.

En la Escuela de Emprendedores, los jóvenes reciben capacitación teórica mientras desarrollan una iniciativa emprendedora experimental con un objetivo pedagógico que cubre  todo el proceso productivo (compra, manufactura, venta, reinversión y generación de retornos). La iniciativa logra que los jóvenes articulen con empresas, universidades, el sector público y la comunidad, adquiriendo así conocimientos, valores y experiencias para convertirse en emprendedores productivos.

AseM logra que los jóvenes en situación de riesgo social desarrollen iniciativas productivas sustentables al vincularlos con productores y consumidores dentro de un modelo integral basado en los valores de la Economía Solidaria.

Pablo también fundó otra Asociación Civil, la comercializadora El Arca, que otorga educación y capacitación a los consumidores (desde vecinos hasta empresas) y los vincula con los productores para completar así toda la cadena de valor. Los ingresos que genera este sistema son distribuidos a los productores y emprendedores y un porcentaje se destina al acompañamiento de nuevos emprendimientos y a la sustentación de AsEM.
Este proceso de formación y puesta en marcha de emprendimientos respeta las propias pautas culturales, fortalece la capacidad emprendedora de los jóvenes y brinda acceso a herramientas que garantizan la perduración de sus proyectos. Así, logran superar la marginalidad de origen y se convierten en hacedores de su propio futuro.

 

Contexto de la problemática:

La falta de oportunidades de empleo desmotiva a los jóvenes a continuar sus estudios. A su vez, este sentimiento da lugar a un círculo vicioso que profundiza la cultura del “no trabajo” en la cual han crecido muchos jóvenes (en muchos casos no han visto trabajar a sus padres en forma permanente) y esto frecuentemente los conduce a   las adicciones y a la violencia. Los jóvenes que viven en las zonas urbanas de menores recursos que tienen capacidad y voluntad de trabajar, son estigmatizados por su procedencia.

La educación que reciben, por lo general, no posee la calidad ni las herramientas necesarias para motivarlos y para hacer surgir en ellos un espíritu emprendedor y una valorización por el trabajo.

A las personas marginadas por el sistema socio-económico cada vez les cuesta más reinsertarse en empleos formales. Asimismo, los microemprendimientos desarrollados para autosustentarse enfrentan dificultades para generar ingresos y crecer.

Las iniciativas del Estado con frecuencia no son las apropiadas para enfrentar las necesidades educativas de los jóvenes, ni tienen la capacidad de adaptarse a las posibilidades concretas de las personas en situación de desempleo y pobreza.

 

Algunos datos de impacto:

Más de 270 personas atravesaron exitosamente el proceso de formación de la Escuela de Emprendedores.

Se están desarrollando emprendimientos productivos en diferentes rubros: textil, artesanal, producción de alimentos, cultural y agrícola ganadera.

85 organizaciones de la sociedad civil, centros educativos, organismos del Estado, del sector empresarial, investigadores y financiadores están involucrados en el proyecto.

“El Arca” hoy vende más de $ 40.000 anuales.

Desde la Escuela están asesorando a otras 50 experiencias económico- productivas en zonas desfavorecidas de Mendoza y de otras provincias del país.

Se Inició una Red de Consumidores Responsables por medio de la cual alrededor de 300 familias están consumiendo los productos generados en los procesos de producción.

También han comenzado a organizarse para participar de licitaciones estatales.
Se replicó el modelo AsEM  en La Rioja, y se está analizando por OSCs y organismos estatales para  replicarse en distintas partes del país.


Datos de contacto:

ordnezp@yahoo.com.ar